miércoles, 21 de enero de 2015

¡¡¡Abuelita!!!

Que ojos grandes tienes
Para verte mejor!
Que orejas grandes tienes
Para escucharte mejor!!
Que boca grande tienes
Para besarte mejor!!!
Que dientes grandes tienes
Para masticar tu comida mejor!!!
Caperucita paleolítica
La mujer, depositaria de nuestra posibilidad evolutiva finalizaba y finaliza su periodo fértil

varios años antes del fin biológico de la vida: la menopausia, que dio paso a la abuela: hembra que reconoce a las crías de su hija y es capa de colaborar con ella en su cuidado y desarrollo.
La aparición de la abuela fue un giro exclusivo humano para el éxito en los últimos escalones de nuestra evolución, la vida media de la mujer paleolítica era de 20 años, 45 años en la Edad Media y 80 años hoy en los países desarrollados.
Entonces la abuela paleolítica que hacia posible la supervivencia evolutiva de sus múltiples nietos cuidándolos de los peligros cavernícolas y hasta colaborando en su alimentación masticando raíces y otras carroñas para trasmitirla oralmente a sus nietos.
Margaret Mead socióloga hace medio siglo describía las abuelas de Samoa que amamantaban a sus nietos mientras sus hijas adolescentes se dedicaban a la pesca y otras búsquedas alimenticias.
En la actualidad las mujeres suelen encontrar en las décadas que suceden a la menopausia nuevos descubrimientos y desafíos existenciales en este periodo que suele extenderse 20 años o más luego del fin fértil alejándola de la colaboración posible en la crianza de los nietos en una cultura desarrollada en los términos actuales.
“mi madre ni puede cuidarme mis hijos porque trabaja con su novio comprando y vendiendo acciones en la bolsa”.
No obstante esto en la Alemania actual se promociona la colaboración de los abuelos en la crianza de sus nietos desde su condición de jubilado.
Pero hete aquí!!! Que nosotros los machos de la especie humana continuamos con nuestra posibilidad fértil hasta cerca de nuestro termino biológico, “perdemos cabello y dientes, pero no perdemos la simiente”.
Así  van disminuyendo parejas parentales en situación de abuelos, familiares y cuidadores de sus nietos en este mundo desarrollado de convivencias, familias múltiples ensambladas en un hogar, parejas de hombres mayores décadas más que sus parejas femeninas  y viceversa  abuelitas conviviendo con jovencitos
En el paleolítico algo de esto sucedía, pero la aparición de abuelas permite la mayor supervivencia y evolución de las crías humanas.
Ellas fueron la piedra angular de la “familia” hacia la futura evolución humana. “familia” considerada como fundamento para el crecimiento y desarrollo evolutivo de las crías humanas y su estructura varia según países, regiones, culturas, nacionalidades, desarrollo. Y tantas más que van surgiendo
“Familia” deriva de fámula “esclavo” denominación romana del sitio de ellos en los palacios patricios en donde las nodrizas esclavas “doulas” amamantaban a los hijos de la aristocracia patricia romana. En algún tango y relación del Argot porteño lunfardo domestico aparece como “la fámula”  denominado al personal domestico femenino.
Las “doulas” mas solicitadas eran las nodrizas griegas por la creencia de que la adelantada cultura griega se transmitía a través del amamantamiento, verdad mas que a medias porque en la actualidad el cerebro humano del amamantado es mas complejo que el alimentado con formulas lácteas farmacéuticas originales desde leches de mamíferos de escala inferiores y evolución finalizada. A ello sumamos la relación mujer-cría desde una cultura superior materna.
Las primeras sociedades de cultura  pretribales se organizaba alrededor de las abuelas en razón de su experiencia en cuidados y economía, “eco: hogar – nomia: administración” “ad: reparto – minestra: comida del soldado romano”, y de allí las primeras comunidades matriarcales. 
A causa de la mayor mortalidad de la población igual pero mayor que en la actualidad, las abuelas conformaban en un grupo de mayor experiencia por haber acumulado conocimientos sobre plantas curativas y nutritivas, modo de curar las heridas y de asistir partos. Adquirían el poder del consejo, tradiciones y asumir la autoridad sobre los hogares de sus hijas, sus parejas y sus hijos, adquiriendo algún tipo de poder económico, social, político o espiritual.
La aparición de la agricultura, ganadería y urbanización junto con herramientas y armas para la caza simultaneo estos con aumento de los índices de masculinidad, por supervivencia de ellos de los pisotones de mamut, dentelladas de tigres “sables”, abrazo de osos y tantas animaladas mas así como victimas de obstáculos naturales precipicios, ahogos, corrientes y tantos obstáculos orográficos mas.
Con el poder de las armas y herramientas en sus manos la masculinidad como las tiendas económicas de las comunidades al trascender el limite de los hogares.
Deseos de posesión sobre lo que no se tenia o necesitaba genero el trueque primero y luego el comercio con la aspiración del dinero que a través de estos últimos milenios se trasformo en poder financiero.
Así como la aparición del hijo varón aseguraba la multiplicación de la especie, a través de la evolución aseguro soldados, comerciantes, conquistadores, políticos y otros poderes generalmente en manos masculinas lo que en la actualidad, la mujer va tomando ella lugares de poder mas allá de una paleolítica matrocracia.
Es así como antes, y continua en algunas culturas multitudinarias, la parición masculina es recibida con gusto a superioridad materna femenino, y la parición de hembras debe ser protegida del feminicidio cultural sea en culturas primitivas y otras mas desarrolladas y en desarrollo.
Después de toda esta perorata nos animamos a contestar la pregunta del millón: ¿para que se tienen hijos? La primera respuesta que hemos ido encontrado por parte de la mujer “mi cuerpo llama tener hijo” hemos encontrado en nuestra cultura argentina mas evolucionada que desarrollada en razón de la oleada inmigratoria europea de fines de siglo XIX promocionada para poblar nuestras pampas de europeos y mediterráneos de continentes empobrecidos por las guerras y otras situaciones. Pero hete aquí que la oleada venida a cultivar nuestras pampas, el latifundio la rechazo empujándolas a las urbes donde “Tucuna fue el conventillo” fenómeno urbanístico de organización monacal en donde cada pieza era habitada por una familia y los servicios sanitarios y culinarios eran compartidos así como patios, vereda y calles provoco una mezcla racial en dos o tres generaciones, miscigenacion, al decir dmado brasileño, se vio incrementado por las oleada pos guerras mundiales del 1914/18 y 1939/45 ambas del siglo XX. Estas oleadas además de Buenos Aires, Rosario y otros centros urbanos fundaron colonias rurales en provincia de Santa Fe,  Entre Ríos, Córdoba, Mendoza, Mesopotamia.
Esta mezcla de razas promovió nuestra evolución humana, único viviente que evoluciono, y los valores obtenidos de esta mezcla de razas ha ido provocando la desaparición de las mismas al decir de Theilard  de Chardin, en su “El fenómeno humano” como prueba de ello mencionando de que el nuestro es el único país hispánico americano con tres premios Nobeles en ciencias.
Como humorada va ello de que un argentino es un italiano que habla español. Como estética la belleza de la mujer argentina y sus premios mundiales obtenidos por ello y la masculinidad de sus hombres, esto ultimo observación de las brasileñas recogidas, no por mi aspecto, sino oída en mis giras organizando grupos femeninos de apoyo al amamantamiento desde nuestro ÑuÑu y que allá se denomina “Amigas do Peito” y luego de tanta cháchara volvimos porque tenemos hijos.
Los cristianos tenemos hijos para ser libres, porque al aparecer ellos somos otros PADRES y MADRES ante nuestros padres y madre y ellos junto con los otros familiares pierden sus lazos y se transforman en la comparsa de la familia iniciada en la parición del hijo así que padres se convierten en abuelos, hermanos y cuñados en tíos, sobrinos en primos.
Todo este giro autoritario, provoca en aquellas de poder perdido, abuelos, tratar de reconquistar su superioridad a través del consejo, no de la ayuda, puesto que el consejo infiere la culpabilidad  de la desobediencia ante algún suceso no satisfactorio.
“Entre los semitas, judíos, ellos fundan su eternidad en el recuerdo de sus hijos de allí los modos IRREPROCHABLES de crianza judía de lo cual rescatamos un “chiste” (en el chiste viajan verdades subsceptisciamente como mensaje en una botella). En la lapida del cementerio israelita se lee: “recién llegas, yo te dije que me sentía mal”.Los hijos de Adán y Eva no tenían abuelos, pero, de acuerdo con los usos y costumbres de las distintas comunidades que pueblan el planeta, las familias de hoy vienen en todos los sabores: tradicionales (madre, padre, abuelos, tíos, sobrinos, hijos, nietos), mono parentales, de madres o padres del mismo genero, bígamas y polígamas, con madres subrogantes, con un solo hijo o con mas de una decena. Según cuentan, como en la India cada vez que una pareja se casa sus respectivas familias se fusionan, allí llegan a incluir hasta a 1400 personas, ¡un record! “(Nora Barr LN)
Si, los lazos que nos unen son tan potentes que, mas allá de las diferencias y de los problemas, de que los cultivemos con dedicación o intentemos olvidarlos, desafían el tiempo y el espacio


Dr. Jorge Washington Diaz Walker, Florida de Vicente Lopez, enero del 2015

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